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Correr en exterior… de esta no me olvido

Correr en exterior… de esta no me olvido

Este año me propuse dejar de competir en carreras de pocos kilómetros y hacerlo en pruebas grandes, como las media maratones. Quiero preparar bien cada desafío y que el cuerpo se adapte a correr esas distancias. De esta manera tengo libertad para practicar otros deportes; me dí cuenta que termino siendo rehén del atletismo si participo en distancias chicas cada quince días o todos los fines de semanas.

Fue así como después de participar en algunas carreras del verano miré el calendario y planifiqué los primeros meses para competir en tres carreras: Corré Montevideo, Maratón de Montevideo y Maratón de Córdoba. Cuatro semanas era el tiempo justo que separaba a las competencias, por lo que podía entrenar bien para cada una y tener una “vida” más allá del atletismo, pudiendo, por ejemplo, salir de noche el fin de semana que lo deseara, sin pensar que el domingo tenía que madrugar para correr unos pocos kilómetros.

Si bien la Maratón de Córdoba fue la última prueba grande que corrí en el primer semestre, la carrera en sí la palpité desde unos cuantos meses antes gracias al gran trabajo que realizó en ese tiempo la Fundación Ñandú, organizadora del evento, en las redes sociales. Todos los días, por ejemplo, se subían en la fan page de Facebook fotos motivacionales para que todas aquellas personas que deseaban competir interactuaran entre sí o con la organización y quienes estaban en la duda, terminaran de convencerse.

Becas, parejas y música de la buena

En esos meses la organización, además, regaló 200 becas (yo fui beneficiado con una), formó parejas entre todas aquellas personas que tenían el mismo tiempo aproximado y no querían correr solas; creó en Spotify una lista de canciones recomendadas por los corredores para escuchar en el trayecto y organizó algunos juegos, regalando remeras a los ganadores. Todo muy bien pensado para que el atleta se entusiasme cada vez más con el evento.

Pero no solamente trabajaron muy bien en las semanas previas. El fin de semana de la carrera pude comprobar que nada era casualidad; el sábado, la entrega de kits estuvo bien organizada en uno de los shopping que auspiciaban el evento; el domingo terminé de confirmar esa buena impresión que me estaba dejando la maratón.

El día de la carrera fue increíble; la organización, espectacular. Por poner un ejemplo, quienes corrían los 42 kilómetros largaron primero y fueron hacía un punto de la ciudad; quienes corrimos 21 lo hicimos cinco minutos después, con otra dirección. Lo que más sorprendió, y positivamente, fue que en el trayecto quienes corríamos esas dos distancias coincidimos en un mismo punto pocas veces.

Con viento a favor

Gracias a Dios hasta el clima estuvo del lado de Antonio Silio, principal cara visible del evento, y de los corredores: el cielo estuvo dominado por las nubes mientras corrimos distancias grandes, sin probablidad de precipitaciones. En cambio, aquellas personas que corrieron diez kilómetros (carrera que empezó luego que llegó el último atleta de la maratón) lo hicieron con sol.

El año pasado ya había participado de la Maratón de la bandera, en Rosario; había ido en excursión con los Coyotes, pero corrí solamente ocho kilómetros. Pero esta carrera la viví de una manera especial, quizás por todo lo que comenté anteriormente; para mí es una de las mejores, más exigentes y ya tengo ganas de volver alguno de estos años. Es en el exterior donde comprobamos que en nuestro país los eventos son bien organizados, pero que se pueden serlo mucho más todavía. Por eso, participar de alguna carrera en el exterior es una experiencia inolvidable que vale la pena vivirla alguna vez…

Los textos, informaciones y opiniones publicados en este espacio son de total responsabilidade del autor. Por ende, no corresponden, necessariamente, al punto de vista de Activo.news

Sobre el autor

Damián Tiscornia

Amante del running y periodista, profesión que ejerzo en la Secretaría Nacional del Deporte, en algunos sitios webs y en mi blog. Escribir es lo que me encanta y correr me apasiona, porque... VEA MÁS

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