Recibe nuestra newsletter y enterate de todo en el mundo del deporte

Felipe Van de Wyngard: ¿qué come un triatleta profesional?

El destacado triatleta chileno Felipe Van de Wyngard, de 36 años, nos reveló de qué manera se alimenta para lograr los resultados que ha obtenido.

Cuando tenía 24 años llevó su carrera a lo más alto a nivel nacional, participó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y entre algunos de sus logros también está el décimo lugar en la Copa Mundial de Huatulco, México, y el cuarto lugar en el Ironman 70.3 de Pucón, este año.

Casado con la triatleta Pamela Tastets y padre de un niño de cinco años, en familia han formado su vida en torno al triatlón, la vida activa y, por supuesto, una alimentación saludable.

 

Ver más

Los 10 mejores carbohidratos para corredores

7 alimentos que dan saciedad y no engordan

La cerveza runner sale al mercado

 

¿En qué se basa tu alimentación?

En general, lo que trato de hacer es llevar una alimentación lo más natural posible. Hubo épocas, años atrás, en que traté de alimentarme de manera 100% natural, pero la verdad es que los requerimientos nutricionales cuando uno está con mucha carga, ya sea en períodos de entrenamiento o de competencia, necesitan de cierta suplementación.

Ahora, he tratado de llegar a un equilibrio entre lo más natural posible y la suplementación, con multivitamínicos o estos polvos de proteínas con carbohidratos, que ayudan a absorber los nutrientes de forma más rápida.

El día a día trato de mantener las comidas como desayuno, almuerzo y comida con alimentos de verdad… En los entrenamientos más específicos a veces consumo geles energéticos o barras. Lo mismo en competencias, ya que por motivos prácticos uno debe llevar una alimentación muy específica sin que ocupe tanto volumen.

¿Cómo varía según el período del año?

Hay diferencia entre períodos de descanso y de carga. Cuando estoy fuera de temporada, un par de semanas al año es más relajado, pero cuando el entrenamiento se pone más pesado la alimentación también va cambiando.

Básicamente, cambia la cantidad porque cuando uno entrena necesita mucha energía, tiene que ingerir más calorías y más nutrientes. También varía la frecuencia, ya que en períodos de entrenamiento entreno tres veces al día, y ahí la idea es comer un par de comidas más fuertes y otras dos colaciones durante el día.

¿En qué consisten tus desayunos y las diferentes comidas?

En el desayuno, normalmente tomo un vaso de jugo de naranja, granola con una manzana rallada en vez de yogurt. Pero la granola la preparo yo, siguiendo una receta que me dio mi nutricionista, ya que las que hay en el supermercado son muy altas en azúcares y a veces tienen algunos conservantes.

Tomo mucho café de grano no instantáneo, varios durante el día. El café tiene hartos beneficios, es un estimulante natural que tiene antioxidantes y me acomoda bastante incorporarlo de forma regular durante el día.

Después del desayuno, si viene un entrenamiento duro, más que de intensidad por la duración, le agrego un par de tostadas con queso y mermelada, membrillo o jamón… ahí voy variando.

En el almuerzo hago comidas más fuertes, consumo de todo. Siempre trato de priorizar el pescado, cuando está más a la mano conseguir y preparar. También uso legumbres regularmente, lentejas y porotos.

Como harto pollo, pavo y carnes rojas pero, de vez en cuando, intento acompañarlo de carbohidratos, que es la fuente de energía más fuerte en deportes de resistencia. Papas, arroz, pasta, camote cocido o asado, cuscús y también amaranto, que es parecido a la quinoa pero muy bueno nutricionalmente. Todo siempre acompañado de ensaladas, soy fanático de la palta.

¿Que tipos de alimentos tratas de evitar a toda costa?

Es simple: los que no son saludables. Alcohol consumo casi nada, sólo cervezas y vino, pero muy poco. Destilados hace mucho tiempo que no consumo. Tampoco como embutidos, porque tienen un aporte nutricional muy pobre y porque también me caen pesado. Más que contar calorías, yo me fijo que no tengan mucho químico, la idea es que sea lo más natural posible, que uno sepa lo que está comiendo.

Yo ya soy un deportista adulto y con los años me he ido acostumbrando a comer siempre lo mismo. Por lo general, hamburguesas o comida chatarra no me apetecen, pero sí tengo que tener cuidado con los dulces como los kuchen, queque o strudel.

Más que seguir una dieta, lo enfoco en optar por hábitos de alimentación saludable, porque cuando uno sigue una dieta muy estricta es imposible llevarla en el tiempo: uno lo debe adoptar como un hábito y aprender qué tipo de alimentos te aportan lo que necesitas en ciertos momentos.

¡Compartir por correo electrónico!