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Los nuestros: de la calle a la maratón olímpica

Nicolás Cuestas, Martín Cuestas y Andrés Zamora cumplieron el sueño de disputar la prueba con más historia de los Juegos Olímpicos

De correr en las calles a la maratón olímpica en Río de Janeiro. Los atletas uruguayos Nicolás Cuestas, Martín Cuestas y Andrés Zamora cumplieron el sueño de ser olímpicos, al formar parte de la prueba más importante y con más historia del mundo.

Por el trazado carioca, los tres deportistas lucieron la malla celeste, como hacía varios años no ocurría en la disciplina de los 42,195 kilómetros; cruzaron la meta en el Sambódromo, ante la mirada del público presente y de los televidentes que siguieron la última prueba de atletismo en los Juegos.

Además de entrenar en la pista, los tres son frecuentes en las carreras callejeras locales. Seguramente, si sos corredor habitual, los habrás visto más de una vez en alguna prueba –probablemente en el podio- o mientras entrenan.

Los inseparables Cuestas

La historia de los mellizos Cuestas en el atletismo comienza a fines de 2001. Martín fue el primero en meterse en el mundo de las carreras, cuando cursaba el liceo: fue en las clases de gimnasia donde se dio cuenta de que tenía buena resistencia. Corrió una primera prueba callejera de la Asociación de Atletas del Uruguay (AAU), ganó en su categoría y siguió el viaje, hasta hoy. Al año siguiente, hizo todo el campeonato de la AAU y fue campeón de menores.

Nicolás, en tanto, se tomó un tiempo antes de meterse en el running y el atletismo. Primero probó suerte con el fútbol -como buena parte de los niños en nuestro país-, hasta que, de una vez, decidió seguir los pasos de su hermano.

Luego, ambos se federaron. Comenzaron en Defensor Sporting y luego pasaron al equipo de la Escuela Nacional de Policía, en la que compiten hasta hoy. Además, con el correr de los años ambos se hicieron agentes policiales.

Tras participar en varias carreras de pista y callejeras con buenos resultados, comenzó a vislumbrarse el sueño olímpico. “El plan de correr la maratón surgió con la mejora de las marcas, en 2013. Logramos mejorar los 30 minutos y corrí en 1:05.48 la media maratón. Recién entonces las cuentas nos daban para correr la maratón en 2:17 o 2:18”, explicó Martín poco tiempo atrás, a La Diaria.

“Ahí nos pusimos a pensar que la única forma de ir a los Juegos Olímpicos era haciendo la marca en la maratón. Después de estar todo 2013 y 2014 entrenando volúmenes un poco más grandes, yo debuté en 2014 en la maratón de Buenos Aires, en la que obtuve un resultado bastante bueno. Entonces, decidimos ir en 2015 por el intento de clasificarnos. Entrenamos para eso y, por suerte, se nos dio”, agregó.

En la maratón bonaerense ambos lograron la marca clasificatoria: Nicolás lo hizo con un tiempo de 2.15.31 y Martín con 2.16.43. Luego ambos fueron a entrenar a la altura para prepararse para los Juegos, como ya lo habían hecho antes para buscar la marca que los llevó a su sueño olímpico.

Cuestión de familia

Decir “Zamora” en Uruguay es, prácticamente, sinónimo de atletismo. El apellido es uno de los más representativos en las corridas y en Río 2016 volvió a decir presente con la participación de Andrés, quien al igual que su padre Néstor en Barcelona 1992, corrió la maratón olímpica.

Yendo a la pista a ver a su papá correr, el ahora atleta olímpico comenzó a despertar su deseo de dedicarse a ese deporte. Nacido en 1983, a los 12 años ya estaba compitiendo en carreras y uno de sus logros más importantes no fue deportivo… o sí. A través de la actividad física, consiguió curarse del asma.

Fue sumando experiencia y compitió en distintas pruebas internacionales de pista y también en calle, lo que le permitió foguearse y comenzar a ganar sus primeras carreras importantes, como la San Fernando 2008, rompiendo varios años de triunfos extranjeros en dicha prueba.

La distancia de 21k era la que mejor le sentaba a Zamora. Sin embargo, con el sueño olímpico en mente, desde hace varios años se enfocó en lograr la marca para llegar a Río 2016. Y lo logró, casi sobre la hora. Fue en febrero de este año, en Sevilla, donde en una maratón muy dura logró alcanzar la meta con 2:18:57, apenas tres segundos antes del tiempo mínimo exigido.

Un reclamo y un pasaje

Tras presentar un reclamo al considerar que la Maratón de Montevideo había tenido un trazado irregular, la Confederación Atlética del Uruguay analizó el caso y le dio la razón, lo que determinó que se le invalidara la marca al maratonista Aguelmis Rojas, quien en esa prueba había desplazado a Zamora, consiguiendo un mejor índice. Eso volvió a colocar a Andrés en el equipo olímpico, y ya nadie pudo quitarlo de allí.

La alegría fue uruguaya en Río

En la maratón carioca, los tres atletas cumplieron su sueño en lo que fue su máxima experiencia deportiva, tal como señalaron. Además, consiguieron excelentes resultados:

Nicolás Cuestas terminó 40°, con un tiempo de 2.17.44, con lo que logró la mejor participación histórica de un uruguayo en maratón, desbancando a Néstor García, quien en Sidney 2000 fue 54°  (2.22.30). Además, sacó marca para el Mundial de Londres de 2017.

Zamora, en tanto, fue 50°, con un tiempo de 2.18.36, con lo que mejoró su mejor índice (2.18.57), y también estará en Londres.

Por su parte, Martín Cuestas sufrió complicaciones a la altura del kilómetro 35, pero logró cruzar la línea de llegada en el puesto 110°. De todas formas, aún tiene chances de conseguir la clasificación a la cita británica.

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