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Si tenés estos olores, deberías prestarles atención

Hay cinco olores corporales que pueden ser síntoma de un problema más grave y que no se soluciona con un perfume o una pastilla de menta

Sentir olores feos o hablar de ellos no suele ser algo agradable. Generalmente, cuando se huele mal se soluciona con una ducha o lavado de dientes o, en caso de estar lejos de casa, con un perfume o unas pastillas.

Pero, por más desagradable que parezca, en algunas ocasiones hay que prestarle atención a determinados aromas que el cuerpo emana como si fueran una advertencia de que hay algo más por detrás.

Un informe de Men’s Health publicado en Runner’s World destaca cuáles son los cinco olores a los que hay que darles importancia en caso de sentirlos.

Aliento “frutal”: diabetes
La American Diabetes Association recomienda que si alguien se siente un aliento afrutado y además padece fatiga, boca seca, dificultad para respirar o dolor abdominal, debe dirigirse a una sala de emergencia tan pronto como sea posible.

Según se detalla, una complicación de la diabetes llamada cetoacidosis diabética (DKA) ocurre cuando el cuerpo agota la insulina y la azúcar en sangre.

Entonces, el cuerpo no puede crear la energía necesaria para funcionar de forma adecuada, por lo que comienza a quemar ácidos grasos como combustible. Eso lleva a una acumulación de sustancias químicas ácidas en la sangre llamadas cetonas, las que pueden dejar un aliento afrutado, explicó el doctor Robert Gabbay, director médico en el Joslin Diabetes Center de Boston.

La DKA tiene efectos graves y hasta mortales. Puede generar vómitos y orinar frecuentemente, por lo que el cuerpo pierde fluidos de forma peligrosa. También se asocia a otros síntomas de la diabetes como la fatiga, pérdida de peso y visión borrosa.

Pies apestosos: pie de atleta
Uno de los problemas más comunes que afectan a los corredores es el pie de atleta, que se puede detectar por el mal olor. Pero además, si se observa piel seca y escamosa alrededor de los dedos, enrojecimiento y ampollas, seguramente se tenga ese problema, según la American Podiatric Medical Association.

El mal olor es causado por una combinación de bacterias y hongos que erosionan la piel. Si no se controla con tiempo, el pie de atleta hace que la piel entre los dedos se vuelva banda y húmeda, lo que la vuelve proclive al ingreso de bacterias, que puede llevar al desarrollo de celulitis, una infección bacteriana en los tejidos.

La recomendación que se hace para estos casos es usar un spray antifúngico, que evita el desarrollo de hongos, de venta libre. Además, se recomienda usar chinelas para ducharse en los vestuarios y aplicar talco para mantener los pies secos.

 

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Gases y heces olorosas: intolerancia a la lactosa
El 65% de las personas tiene intolerancia a la lactosa, por lo que se supone que muchos corredores deben padecer este mal que se produce cuando el intestino delgado no produce en cantidad suficiente la enzima llamada lactasa, lo que hace que no se pueda digerir la lactosa, un azúcar que se encuentra en la leche y sus derivados.

Por ese motivo, el intestino delgado pasa la lactosa directamente al colon, donde las bacterias intestinales lo fermentan. De esa forma causa heces sueltas y malolientes, gases fuertes e hinchazón.

En caso de tener esos síntomas tras haber consumido lácteos, se recomienda ir al médico, quien a través de estudios puede determinar, en caso de que sea la causa, la cantidad de lactosa que debe consumir para no tener inconvenientes.

Orina fuerte: infección del tracto urinario
Tener una orina muy fuerte puede ser causa de una infección del tracto urinario, que ocurren cuando las bacterias, principalmente la E. coli, penetran en el tracto urinario y la uretra, y luego se multiplican en la vejiga, causando la infección.

Este tipo de infecciones son más habituales en las mujeres que en los hombres, pero eso no quiere decir que los hombres no las padezcan. En su caso las infecciones se dan cuando hay algo que no permite que su vejiga drene, por lo que podría ser un problema más complicado como cálculos, diabetes o la próstata agrandada.

Mal aliento: apnea del sueño
El mal aliento constante por la mañana puede ser síntoma de una apnea del sueño, trastorno de la respiración mientras se duerme, al detenerse y recomenzar esporádicamente.

La apnea genera ronquidos y también que se duerma con la boca abierta toda la noche, lo que la seca y hace que se genere el mal aliento.

La boca abierta permite que las bacterias se reproduzcan en mayor número, lo que a veces puede llevar a que se cree un gas con olor a huevo podrido.

La apnea es de fácil diagnóstico médico y una pronta detección puede evitar diabetes, hipertensión y enfermedades del corazón, las que están asociadas con la calidad del sueño.

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